Para vez percibimos que estamos rodeados por lo extraordinario.
Los milagros suceden a nuestro alrededor, las señales de Dios nos muestran el camino, los ángeles piden ser oídos... Sin embargo, no prestamos atención a nada de esto.
Las practicas religiosa tradicionales son importantes.
Nos hacen participar junto a los demás de una experiencia comunitaria de adoración y oración.
Pero nunca debemos olvidar que una experiencia espiritual es una experiencia practica de amor.
Son numerosos los conflictos que nos acompañan en nuestra búsqueda, pero debemos vencer nuestros miedos, porque el camino se hace mediante la experiencia diaria del amor.
Tomada del libro de Paulo Cohelo. ( a Orilla del Río Piedra Me Senté y Llore)
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